
Las investigadoras Andrea Cabalceta y Zaidett Barrientos llevaron a cabo un estudio en ocho parques urbanos de San José para entender por qué la gente alimenta a las palomas y cuál es la percepción pública sobre la necesidad de controlarlas. Sus hallazgos revelan una motivación inesperada: la tradición familiar, un motivo nunca antes documentado en el mundo.
¿Cuál era el problema por resolver?
Las palomas urbanas (Columba livia) se han convertido en un desafío para muchas ciudades: deterioran edificios, ensucian espacios públicos y su salud suele ser deficiente debido a la alimentación inadecuada. Sin embargo, las campañas para evitar que las personas las alimenten casi siempre fracasan. Las autoras se preguntaron:
- ¿Por qué la gente sigue alimentando palomas?
- ¿Qué tipo de comida les dan?
- ¿Las consideran una plaga?
- ¿Aceptarían métodos de control más humanos, como anticonceptivos?
¿Qué hicieron las investigadoras?
Aplicaron 161 encuestas a personas que estaban alimentando palomas y 90 a personas que no lo hacían. También registraron si en los parques existían ventas informales de alimentos, pues querían evaluar cómo eso influía en el comportamiento de los visitantes. El estudio se desarrolló entre julio y septiembre de 2017 en los principales parques capitalinos.
¿Qué descubrieron?
Los resultados muestran comportamientos inesperados:
- La tradición sí importa: el 21% de las personas que alimentaban palomas lo hacía porque “siempre lo han hecho en la familia”. Este es el primer estudio en el mundo que identifica este motivo.
- Diversión y empatía dominan: 33% lo hace por diversión y 35% por empatía. Los hombres destacan especialmente en esta última categoría.
- El tipo de alimento cambia según el entorno:
- En parques con ventas informales, predominan los granos crudos.
- En parques sin ventas, la gente les da sobras de comida humana, lo cual empeora su salud.
- Percepción dividida:
- Quienes alimentan palomas suelen creer que no son una plaga.
- Quienes no las alimentan piensan lo contrario y apoyan más el control.
- Una coincidencia clave: casi todas las personas —alimentadoras o no— consideran aceptable el uso de anticonceptivos como método de gestión de la población.
¿Por qué es importante este estudio?
El trabajo de Cabalceta y Barrientos demuestra que las estrategias tradicionales para controlar palomas fallan porque ignoran razones sociales profundas, como la tradición y la empatía. Al mismo tiempo, señala una oportunidad: las ventas informales influyen en que la gente les dé alimentos más adecuados, como granos.
Esto abre la puerta a un enfoque de manejo más humano y sostenible:
- regular la venta de semillas,
- ofrecer alimento apropiado,
- y combinarlo con anticonceptivos para controlar la población sin recurrir a la eutanasia.
Una nueva forma de ver a las palomas urbanas
Este estudio revela que alimentar palomas no es solo una acción impulsiva: puede ser un acto cultural, emocional o recreativo. Entender estas motivaciones permite plantear soluciones que no vayan “contra la gente”, sino que integren su comportamiento para lograr ciudades más saludables tanto para aves como para personas.
Referencia:
Cabalceta, A., & Barrientos, Z. (2019). Tradición: una nueva razón para alimentar las palomas urbanas (Columba livia; Columbiformes: Columbidae), y cómo controlarlas de manera sostenible. UNED Research Journal, 11(3), 361-368. https://doi.org/10.22458/urj.v11i3.2216

