Un estudio reciente revela que la vida profesional del reconocido botánico y conservacionista costarricense Luis Diego Gómez Pignataro no sigue los patrones clásicos de productividad científica descritos para investigadores de Europa y Estados Unidos. La investigación fue realizada por Julián Monge-Nájera (del Laboratorio de Ecología Urbana de la UNED), Vanessa Nielsen-Muñoz y Ana Beatriz Azofeifa, quienes analizaron a profundidad más de cuatro décadas de trabajo del científico.

¿Cuál era la pregunta de la investigación?
Los autores buscaban determinar si las curvas de productividad comúnmente aceptadas en la literatura —que indican que los científicos producen más alrededor de los 40 años, que el matrimonio reduce la productividad en hombres y que ciertos factores sociales influyen en la producción científica— se aplican también a investigadores tropicales. Hasta ahora, casi todos estos estudios se habían realizado con muestras de científicos de países desarrollados.
¿Qué hicieron los científicos?
Los investigadores reunieron y analizaron todas las publicaciones de Luis Diego Gómez, que abarcan un período de 39 años. Su análisis incluyó:
- Compilación de artículos científicos, libros, capítulos, mapas y trabajos técnicos.
- Revisión de bases de datos nacionales e internacionales.
- Entrevistas con colegas y familiares del científico.
- Procesamiento bibliométrico para identificar patrones de productividad, colaboración, temas de investigación y evolución profesional.
Principales hallazgos
El estudio encontró que la carrera de Gómez desafía varios de los patrones clásicos:
1. Su mayor productividad ocurrió antes de los 40 años, lo contrario a lo esperado según estudios internacionales.
2. El matrimonio no disminuyó su productividad, otro comportamiento distinto al promedio mundial.
3. Su producción científica disminuyó no por envejecimiento, sino porque decidió dedicar gran parte de su carrera a la conservación, la enseñanza y la gestión del Jardín Botánico Wilson.
4. Su obra es extraordinariamente amplia: produjo 222 publicaciones, muchas de ellas en revistas internacionales y en múltiples idiomas.
5. Trabajó en una sorprendente variedad de temas, entre ellos botánica, micología (estudio de los hongos), paleobotánica, biogeografía, conservación y divulgación científica.
6. Fue un investigador con bajo índice de coautoría, no porque evitara colaborar, sino porque su ritmo de trabajo era difícil de igualar.
¿Por qué es importante este estudio?
El análisis demuestra que los investigadores tropicales pueden seguir trayectorias profesionales distintas a las que predominan en países desarrollados. Factores como la falta de financiamiento, la necesidad de cumplir múltiples roles y el compromiso con la conservación pueden modificar drásticamente los patrones de productividad.
Además, la trayectoria de Gómez muestra que la contribución científica no debe medirse únicamente por la cantidad de artículos publicados. Su impacto incluye:
- Transformación institucional en el Museo Nacional.
- Conservación del Jardín Botánico Wilson.
- Formación de generaciones de estudiantes.
- Aportes significativos a la comprensión de la flora y fauna tropical.
Conclusión
El estudio de Monge-Nájera, Nielsen-Muñoz y Azofeifa demuestra que la vida científica de Luis Diego Gómez no solo rompe con las expectativas estadísticas, sino que también destaca la importancia de valorar la ciencia tropical desde su propio contexto. Su caso ilustra cómo la dedicación a la naturaleza, la educación y la conservación puede marcar profundamente el rumbo de un país, más allá de las medidas tradicionales de productividad.
Referencia
Monge-Nájera, J., Nielsen-Muñoz, V., & Azofeifa, A. B. (2010). Determinants of scientific output: an in-depth view of the productivity of tropical botanist and conservationist, Luis Diego Gómez Pignataro. Revista de Biología Tropical, 58(4), 1093-1114.

