En términos generales y hasta donde sea posible, para el tratamiento de los temas de cada asignatura, se espera que el estudiantado se involucre en al menos un fenómeno, situación o contexto educativo (generalmente presentado por el profesor a cargo o escogido en consenso por el grupo de estudiantes, con orientación docente).

Sobre ese estudio referente a la educación a distancia y aprendizaje en línea, los estudiantes en grupos colaborativos aportarán opciones efectivas y creativas desde la investigación que realicen al respecto para facilitar alguna explicación individual o grupal colaborativa (según se defina). En tales procesos investigativos, deben además aprender a monitorear y evaluar el propio desempeño, hasta ser capaces de reconocer fallas, tanto en la adquisición de conocimientos como en el desarrollo de habilidades.

La  metodología promueve  estrategias didácticas desde las cuales los estudiantes sean los protagonistas en la construcción del conocimiento compartido, a partir de problemas o retos que tengan sentido en la vida ordinaria profesional y, por tanto, signifiquen una superación personal, hallar explicaciones, hipótesis o teorizar sobre los fenómenos que están observando o estudiando. Esto implica, por tanto, un nivel de autorregulación activo, sostenido y constructivo, en el que se puede regular y controlar lo que se conoce, la motivación y acción, según las metas que se establezcan y los contextos particulares.

El aprendizaje grupal y colaborativo surge de la interdependencia cognitiva, afectiva y práctica que asumen los miembros de un grupo para alcanzar metas compartidas. En este sentido, no solo los estudiantes la crean con el respectivo grupo investigativo o de aprendizaje, sino también los docentes con los estudiantes, al asumir un rol de guía y promoción de la colaboración entre los miembros de cada grupo, dar seguimiento al proceso investigativo instaurado y procurar estándares de calidad apropiados que permitan medir los resultados obtenidos. Podría decirse que el docente lleva consigo la responsabilidad de una acción reflexiva de lo general por cada uno de los procesos grupales que realizan los estudiantes, a quienes también debe facilitarles esa visión, para que puedan corroborar la necesaria autorregulación que deben generar.

Las asignaturas teórico-conceptuales de la maestría que no permitan esta metodología de aprender investigando, tendrán otras estrategias de aprendizaje con las que siempre se fortalezcan las capacidades de autonomía, pensamiento crítico y análisis sistémico de los estudiantes. En este sentido, se estaría pensando en la elaboración de mapas conceptuales (representaciones gráficas para ver fácilmente ideas o conceptos vinculados con un tema), mapas mentales (representación de ideas y conceptos desde una composición jerárquica explicativa), glosarios especializados en temas o áreas (agrupación de definiciones precisas sobre temas relacionados con la educación a distancia y el aprendizaje en línea), cuadros comparativos (representación de datos, ideas o información posible de relacionarse para un fin comprensivo sobre un tema) y otras medidas novedosas que se integren.