Liderazgo ético

El liderazgo ético se define como una práctica cotidiana colaborativa, que es pensada para el bienestar de toda la comunidad aprendiente, (constituida esta por estudiantes, profesores-tutores,  personal  de  planta  y  autoridades de  la  Escuela).   Por  tanto,  liderar  éticamente  implica una actitud  de  servicio que  va desde los  más  sencillos  y habituales  gestos  hasta  el trabajo  estratégico  y  sustantivo;  una conducción  eficiente  de  la  organización, el reconocimiento de las cualidades y las fortalezas de cada integrante de la comunidad aprendiente y, que permita identificar  las  oportunidades de  mejora,   en  un  ambiente  colaborativo,  de  respeto  y  de  solidaridad  con  el  fin  de contribuir al mejoramiento de la organización a la vez que se logra el bien común.

Una gestión en  apego  a  las  normas  y  procedimientos, cuyos  pilares  se  fundamentan  en  el respeto a  la individualidad, el reconocimiento de los derechos propios y ajenos, la diversidad de atributos y formas de pensar, entendidos, en  aras  de una  convivencia  sana, solidaria  y  digna, como  una fortaleza  y  no  como un  elemento  de división.

 

Valores:

Responsabilidad: Compromiso individual para desempeñar las tareas asignadas en el cumplimiento de los objetivos de la ECSH.

Respeto: Reconocimiento de la individualidad propia y la de los demás en la búsqueda/logro del bienestar de cada persona. 

Solidaridad: Virtud moral, ejercida desde la empatía que asume los intereses de las otras personas.