Ave acuática más grande del mundo y bosques nativos de Grecia se expusieron en la UNED

 

 

Actividad se realizó en conmemoración del mes de la ciencia y la tecnología

Vicerrectoría de Investigación lidera proyectos

María Maglianesi

 

Esta mañana, investigadores de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) dieron a conocer los diferentes estudios realizados acerca del Jabirú (ave acuática más grande del mundo en peligro de extinción) y la Reserva Forestal de Grecia. La actividad se realizó en las instalaciones de la sede central de la Universidad en el marco de la celebración del mes de la ciencia y la tecnología.  

   


Johnny Villareal, investigador y encargado del Programa de Manejo de Recursos Naturales (MARENA) de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales (ECEN) de la UNED, expuso: “Gestión de la estrategia para la conservación del Jabirú”, durante su  intervención, el investigador enfatizó que esta ave se encuentra en peligro de extinción y  es necesario contar con una estrategia definida, en el cual se realice un proceso paralelo, tanto los investigadores que generan información como los tomadores de decisiones, quienes tienen que acompañar dicho plan para que sea efectivo.

 

“El Jabirú es una de las dos especies de cigüeñas que tenemos en Costa Rica y su población es muy pequeña. Si vemos la población total del Jabirú en Mesoamérica, el cual abarca desde el sureste de México hasta lo que es la cuenca baja del Río Tempisque, en Costa Rica, notamos que en todos los países esta especie se encuentra en peligro de extinción con la excepción de El Salvador que ya está extinto. Otro es el  panorama que se ve en Sudamérica, pues observamos una mayor población, especialmente en Venezuela”, dijo Villareal.

  

“Los estudios realizados en Costa Rica indican que desde 1995 hasta el 2010 se han encontrado 35 nidos, de los cuales, solo ocho están siendo ocupados en este momento. Esta especie de ave existe solo en las cuencas del Río Tempisque y de los Guatuzos, y está considerada en peligro de extinción principalmente por la fragmentación y disminución del hábitat de anidación”, añadió.

 

Para la conservación de esta ave en peligro de extinción se estableció la Comisión Nacional para la Conservación del Jabirú, el cual está conformado por instituciones gubernamentales, empresas, grupos de voluntarios y organizaciones no gubernamentales. Todo esto con el objetivo principal de asegurar la supervivencia del Jabirú en Costa Rica.

 

Por su parte, María Maglianesi, expuso “Determinación del estado de conservación de la Reserva Forestal de Grecia”, en este espacio se abordaron temas relacionados con la comunidad vegetal y las especies de aves para el análisis de estrategias de restauración ecológica. Según las investigaciones, existen plantaciones exóticas que han sido consideradas como una estrategia de manejo para la rehabilitación de los bosques en el Neotrópico. Sin embargo, existe una falta de información considerable sobre el valor de conservación que tales plantaciones podrían tener para la biodiversidad.

 

“Con la finalidad de evaluar estas plantaciones como hábitat para la vida silvestre, se caracterizó la comunidad de aves y la vegetación en un bosque nativo secundario y una plantación de coníferas en la Reserva Forestal Grecia. El trabajo de campo se llevó a cabo entre septiembre del 2008 y mayo del 2009. Se registraron un total de 743 aves pertenecientes a 79 especies. Aunque no hubo diferencias significativas en la diversidad y equidad de especies de aves entre hábitats, el bosque nativo tuvo mayor riqueza y abundancia con respecto a la plantación”, dijo, Maglianesi.

 

“Con relación a la vegetación, el bosque nativo también tuvo una mayor riqueza y abundancia de especies vegetales en comparación con la plantación, especialmente con respecto a aquellas de mayor densidad, sugiriendo que la luz es un factor limitante para el establecimiento de especies nativas. Con base a los resultados obtenidos en este estudio, el bosque nativo parece tener un mayor valor para la conservación de las aves. Por tanto, algunas medidas de manejo podrían favorecer a la avifauna de la Reserva Forestal Grecia, tales como la implementación de estrategias de restauración ecológica con la finalidad de reemplazar gradualmente la vegetación exótica por especies nativas que ofrezcan más recursos para las poblaciones de aves, estas estarían compuestas por tres etapas: diagnóstico, ejecución y evaluación”, agregó.

 

La investigadora también concluyó que es recomendable desarrollar estudios en plantaciones exóticas que provean de más conocimientos para una mejor comprensión del rol que desempeñan dichas plantaciones en el mantenimiento de las poblaciones de aves y la biodiversidad en general. Cabe señalar que la Reserva Forestal de Grecia comprende 2300 hectáreas de terreno en la cual se encuentran dos tipos de bosques, primario y secundario.

  

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