Autonomía universitaria y presupuesto del FEES se discutieron en conversatorio

 

Actividad abordó temáticas en torno al préstamo del Banco Mundial, libertades de universidades privadas, financiamiento universitario y distribución del gasto público educativo

 


 

De izquierda a derecha (Lizette Brenes, vicerrectora de investigación y moderadora del conversatorio, Luis Guillermo Carpio Malavasi, rector de la UNED, Silvia Castro, rectora de la ULACIT, Jose Andrés Masis, director de OPES).

 

La Cátedra El País que Necesitamos llevó a cabo el conversatorio "Negociación del Presupuesto y Autonomía Universitaria", dicha actividad contó con la participación de Luis Guillermo Carpio Malavasi, rector de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), Jose Andrés Masis, director de la Oficina de Planificación de la Educación Superior (OPES) y Silvia Castro Montero, rectora de la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología (ULACIT), quienes expusieron sus puntos de vista.

     

Los conferencistas discreparon sus ideas y cada quien defendió su posición. Las temáticas fueron variadas y los principales puntos de discusión radicaron en las libertades de las universidades privadas, la autonomía universitaria de las instituciones públicas, el financiamiento del Fondo Especial de la Educación Superior (FEES), el préstamo del Banco Mundial (BM) y la distribución del gasto público, por mencionar algunas de ellas.

  

Para José Andrés Masis, la autonomía universitaria es fundamental para que las entidades estatales continúen con la formación de los costarricenses y el desarrollo del país. Asimismo, señaló que el financiamiento público es pertinente y necesario para que las personas puedan optar por una educación digna y de calidad, de igual manera, advirtió a la comunidad universitaria, poner atención en los asuntos del préstamo que realizaría el BM a las universidades públicas por $200 millones, el cual se repartiría en partes iguales entre la Universidad de Costa Rica (UCR), el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), la Universidad Nacional (UNA) y la UNED pues aseguró que se debe tener especial cuidado en ese tema, a fin de no poner en riesgo la autonomía universitaria.

  

"Me voy a referir a algunos antecedes del contexto universitario y cómo es que nace el financiamiento de las universidades públicas. Estos fondos del sistema de la educación superior no es de ahora, este tiene años de discutirse y fue en 1943 cuando se desata esta lucha social para lograr la autonomía universitaria. Posteriormente, en 1949, la UCR inició su lucha por conseguir tal soberanía, este movimiento fue dirigido por Fernando Baudrit y luego por Rodrigo Facio y Carlos Monge, quienes después de mucho esfuerzo lograron conseguir el objetivo", dijo Masis.

  

"Ya en la década de los años 70 aparecen el TEC, la UNA y la UNED, lo cual complica un poco el panorama porque había que destinar más presupuesto público para estas instituciones. De esta manera surge la Comisión de Enlace y con ello el FEES, que en mi opinión es una de las mejores decisiones que ha tomado el país pues es a partir de ese tiempo que las universidades adquieren la autonomía. En ese tiempo se destinaban alrededor de 25% y 30% del Impuesto a la Renta y sumado a otros ingresos estatales, así, estas casas de estudios no necesitaban negociar con el Gobierno", agregó.

  

"Para1980, la crisis de la deuda externa golpea al país y la educación superior pasó por momentos difíciles, tanto así que a finales de la década de esa década se protagonizaron varios movimientos sociales en pro del financiamiento de la educación superior. Luego, con los Programas de Ajuste Estructural (PAE) y las políticas del Fondo Monetario Internacional (FMI) se definen ciertas políticas en la que pone en evidencia que era más importante financiar la educación básica que la universitaria. Es por eso que digo que esta temática es interesante analizarla en cuanto al préstamo del BM y la autonomía universitaria, pero eso se podría discutir otro día", finalizó Masis.

  

Por su parte, Silvia Castro, rectora de la ULACIT, aseveró que el gasto público no esta bien distribuido y que es necesario restructurar las políticas de financiamiento. Además, manifestó que los recursos de Estado deben reflejarse en la productividad, tanto del personal docente y administrativo, como el estudiante. Igualmente, dejó en claro que las universidades privadas cuentan con libertades, mientras que las públicas con autonomía.

  

"Las instituciones privadas estamos regidas por la Constitución Política en sus artículos 28 y 79. En efecto, la Constitución Política garantiza nuestro derecho, pero también sufrimos arbitrariedades y atropellos por parte de los administradores públicos, pero eso es tema de otro foro. A lo que me quiero referir es que las universidades privadas somos libres y las universidades públicas son autónomas, pero esa autonomía depende de la Constitución Política, que en su artículo 84 nos expone claramente esas garantías educativas. Esto me lleva a reflexionar a que si hay mayor libertad; entonces debe haber más responsabilidad, asegurando la calidad de los procesos educativos y responder efectivamente de la dotación de los recursos públicos", expresó Castro.

  

"Rendir cuentas públicas no significa enviar los presupuestos a la Contraloría General de la República, por el contrario, este debería significar que cualquier ciudadano o investigador debería tener acceso a estos informes en un sitio web, donde podamos ubicar las últimas actualizaciones de los planes de estudio y el cumplimiento de los contenidos de los programas, cantidad de alumnos matriculados, las plazas y periodos de graduación y cuál es su composición sociodemográfica estudiantil, y el costo total de educar a cada estudiante, ya sea becado no. De esta manera, tendremos una clara rendición de cuentas", concluyó Castro.

  

Según la rectora de la ULACIT, en este momento, de 100 universitarios solo 1 se gradúa en disciplinas estratégicas para la competitividad económica del país. También mencionó que el financiamiento a las instituciones educativas no debe designarse a una entidad específica, sino que debe de distribuirse a los estudiantes que realmente necesitan ese apoyo económico.

  

A juicio de Luis Guillermo Carpio Malavasi, rector de la UNED, la autonomía universitaria nació con el fin de brindar a las entidades de educación superior total dirección en el quehacer universitario, sin que intereses particulares manipulen su accionar educativo. En ese sentido, aseguró que en los últimos años la autonomía universitaria ha sufrido diversas interpretaciones, lo cual ha llevado a que se genere todo un juego político para desvirtuarla.

  

Carpio Malavsi también retomó los hechos históricos del surgimiento de dicha autonomía de la educación superior y dijo que es deber de los costarricenses y funcionarios defender ese derecho.

  

"Cuando hablamos de autonomía no podemos dejar de lado la historia de este país pues ese tema surge desde la creación de la Universidad de Santo Tomás (1814-1843), que nace bajo el amparo de capital privado y del ayuntamiento de San José. A esta institución se le concedió cierto grado de autonomía el 11 de marzo de 1843. Posteriormente, las reformas introducidas por el presidente Castro Madriz en 1849 se la cercenaron. Ya en 1888, don Eusebio Figueroa, ministro de educación pública intentó reorganizar la universidad y rescatar la autonomía. Esas fueron las primeras manifestaciones de autonomía universitaria", dijo Carpio Malavasi.

  

"Otro hito histórico fue la Reforma de Córdoba en 1918, un movimiento cultural que impulso importantes transformaciones educativas. Dicha reforma se fundamentó en varios principios, entre ellos, la autonomía política, docente y administrativa de la universidad, la elección de todos los mandatarios de la universidad por asambleas, con representaciones de profesores, estudiantes y egresados; la libertad de cátedra, la gratuidad de la enseñanza superior; la asunción por la universidad de responsabilidades políticas frente a la nación y defensa de la democracia, entre otras", agregó.

  

Carpio Malavasi también retomo otros contextos históricos como la visita de la Misión Chilena en el gobierno de Ricardo Jiménez. Asimismo, se refirió a la constituyente de 1949 y toda su incidencia en el campo educativo. El rector de la UNED dejó en claro que la autonomía universitaria se tiene que defender y que es función del Estado velar por la educación de sus habitantes, en función de construir un país mejor, con mejores condiciones para los costarricenses del futuro.

  

Finalmente, el jerarca universitario explicó cómo surgió la negociación entre el BM y la UNED. Según el rector, dicha negociación tuvo sus inicios con el convenio de financiamiento del FEES 2011-2015, que en su artículo 12 señala lo siguiente: (...) el Gobierno de la República se compromete a tramitar y financiar en su totalidad a favor de las instituciones que forman actualmente el Consejo Nacional de Rectores (CONARE) una operación de crédito por $200 millones. Conforme lo acordado por el CONARE, estos recursos se distribuirán y aplicarán en iguales proporciones entre las cuatro universidades para elevar su admisión de estudiantes y ampliar los cupos en las carreras que lo requieran y reforzar su capacidad científico tecnológica, expandiendo la infraestructura física, el equipamiento, las becas a profesores, y la ampliación de los servicios estudiantiles, incluyendo residencias.

  

"Hasta ese momento no habíamos hablado de ningún tipo de financiamiento por parte del BM. Ya enterados que era el BM quien supliría ese financiamiento, nos propusimos realizar una negociación justa, donde los intereses fueran solo los beneficios universitarios. En ese aspecto, se planteó dos objetivos: Fortalecer y desarrollar las capacidades del talento humano potenciando el conocimiento e incorporando la ciencia, la tecnología y la innovación, en las áreas sustantivas de las universidades estatales. Y mejorar el acceso, la calidad, aumentar los recursos para la innovación, y el desarrollo científico y tecnológico, así como mejorar la gestión institucional del sistema de educación superior pública de Costa Rica".

  

"Las condiciones la pusimos nosotros y en cuanto a las iniciativas solicitadas, nosotros le presentamos 14 y todas fueron aprobadas en su totalidad. Igualmente las dos salvaguardas que se propuso, la Salvaguarda de Pueblos Indígenas, y la Salvaguarda de Impacto Ambiental. Igualmente, hemos previsto que la negociación sea lo más pertinente posible con el desarrollo del país. Es por eso que cuando me refiero a esta negociación soy claro en decirles que el BM no nos está obligando a restructurar nada, por el contrario, somos nosotros los que marcamos la pauta. En ese sentido nuestra autonomía no se ve afectada y si eso fuera así, sería el primero en estar en desacuerdo", concluyó Carpio Malavasi.

  

Al concluir, el rector de la UNED manifestó que más adelante convocará a una reunión a todos los funcionarios y estudiantes para explicar e informar acerca de cómo van las negociaciones con el BM.

  

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