Roberto Hernández Sampieri visitó la UNED

 Roberto Hernández Sampieri viaja por América Latina exponiendo acerca del método mixto de investigación.

 

"El enfoque mixto es como un matrimonio, dos paradigmas distintos, pero en la práctica son complementarios".

 

En un esfuerzo conjunto entre la Escuela de Ciencias de la Administración (ECA) de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y la editorial Mc Graw Hill, el reconocido académico Roberto Hernández Sampieri, autor del libro Metodología de la Investigación, visitó ayer la institución.

   


 

Su visita tuvo el propósito de exponer los diferentes enfoques de investigación: cualitativo, cuantitativo y el mixto. En relación con este último asegura que es como un matrimonio, se desarrolla a partir de dos paradigmas distintos, pero en la práctica se complementan.

  

Además, comunicó que para la siguiente edición del libro Metodología de la Investigación están convocando a profesores latinoamericanos para que desarrollen manuales basados en el libro con aplicaciones a diferentes ciencias que contengan ambos enfoques.

 

Durante el encuentro, dijo que la investigación ha recobrado una fuerza inusitada en casi todos los países de América Latina. En México, particularmente, aseguró que se ha vuelto vital, al punto de que ya no se acredita ninguna carrera si no tiene un fuerte componente de investigación.

 

“En la Universidad de Celaya, estamos impulsando que los estudiantes de pregrado publiquen en revistas especializadas, que los profesores realicen investigaciones en conjunto con sus alumnos y valer la publicación de un artículo como tesis; es decir, luego de realizar el trabajo de investigación lo publican y obtienen su grado”, dijo Sampieri.

 

El proceso investigativo

 

 

 

“Nosotros vemos y enseñamos la investigación como un proceso integrado por diferentes fases. Esto le ha facilitado al joven su comprensión”, afirmó el mexicano.

 

El proceso cuantitativo, explicó, está constituido por una serie de etapas. Inicia con la idea, continúa con el planteamiento del problema, y sigue la revisión bibliográfica y las demás fases; es decir, hay una frecuencia inviolable.

 

En relación con el cualitativo, el académico lo plantea como un proceso circular, que también empieza con una idea, seguido del planteamiento del problema, “pero después todo se da de manera simultánea, al tiempo que se está estableciendo el diseño ya estamos recolectando datos, ya estamos muestreando, analizando datos e interpretando” aseguró.

  

 

Agrego: “la guerra de los paradigmas entre estos dos enfoques dada en los setentas se produjo porque se asoció el paradigma epistemológico y filosófico con un método. Entonces, si tenías el paradigma positivista o pos-positivista, hacías investigación cuantitativa y si tenías un paradigma constructivista de teoría crítica, debías hacer investigación cualitativa, se dijo además que eran investigaciones irreconciliables. Sin embargo, se empezó a hacer investigación con modelos mixtos, se demostró que era posible usar los dos modelos en una sola investigación”.

 

Las investigaciones con enfoque mixto consisten en la integración sistemática de los métodos cuantitativo y cualitativo en un solo estudio con el fin de obtener una “fotografía” más completa del fenómeno, puede decirse que surgieron por la complejidad de algunos fenómenos: las relaciones humanas, las enfermedades o el universo.

 

En las investigaciones de métodos mixtos, la recolección y análisis de información se realizan mediante datos cuantitativos y cualitativos para llegar a meta inferencias más allá de las estadísticas y más allá de las categorías cuantitativas.

  

Este enfoque requiere trabajo en equipo, triangulación de datos, teorías, disciplinas, diseños, métodos y, sobre todo, debe estar presente la triangulación epistemológica.

 

Sampieri argumentó que la investigación mixta no es perfecta, pero sí la mejor forma que la humanidad encontró para investigar fenómenos complejos. Agregó que el investigador debe tener libertad de enfoque a la hora de realizar su investigación.

 

Acontecer entrevistó a Sampieri. Estas fueron sus respuestas.

 

¿Una institución al plantear sus líneas de investigación debe dejar explícita esa libertad de método a la que usted se refiere o es algo implícito?

 

Tiene que ser totalmente explícita. Tiene que ser una política general y tiene que haber una política de enseñanza de la investigación en la que se privilegie la pluralidad, la libertad y la posibilidad de elegir métodos.

 

 

 

¿Cómo se materializa esa libertad?

 

En toda curricula debe estudiarse ambos métodos, el cualitativo y cuantitativo, pero además debe explorarse el método mixto. Este proceso tiene que ser respetuoso, dejando al estudiante la decisión de escoger.

 

 

 

¿Cuándo se debe usar investigación con enfoque mixto?

 

Es el planteamiento del problema el que te va a dictar qué método usar. A veces se necesita en un enfoque cuantitativo, muy pragmático, una encuesta por ejemplo. A veces requieres algo cualitativo, compenetrarte con vivencias. Cuando requieres profundizar en la información y al mismo tiempo requieres amplitud de la información es cuando necesitas de los métodos mixtos.

 

 

 

¿Son complementarios ambos enfoques o son antagónicos?

 

Creo que no son antagónicos, aunque sí provienen de paradigmas distintos; es decir, en sus bases son irreconciliables. La manera de operar es distinta, pero en el nivel de método se pueden mezclar. No digo que toda investigación debe ser mixta ni que este enfoque viene a desplazar a los otros, más bien se agrega como una tercera vía.

 

 

 

En México ¿Qué porcentaje de investigación es de enfoque mixto?

 

Todavía es mínimo. No tengo estadísticas de México porque los estudios mixtos son muy esporádicos ya que aún no se conoce bien este enfoque. Es más, el único libro en español que habla de métodos mixtos es el libro de Metodología de la Investigación. Los demás libros de investigación de autores latinoamericanos no abordan el enfoque mixto. Los autores sajones sí han abordado el tema.

 

 

 

¿Qué acciones recomienda para fomentar y fortalecer la investigación?

 

Lo primero es que más allá del discurso debe haber un verdadero interés por la investigación, que no sea nada más una herramienta para obtener certificaciones. Algunas acciones que pueden ayudar son establecer un programa orientado a quitarles a los profesores el miedo a investigar, realizar concursos de investigación y ofrecer incentivos por publicar.

 

 

 

Es muy importante es aprovechar los recursos que hay en el mundo para investigación: fondos europeos, del Banco Mundial, del Banco Interamericano de Desarrollo y de los gobiernos.

 

 

 

 

¿A cuántos años plazo vislumbra que haya cultura de investigación en América Latina?

  

Podría decirte 50 o más años. Yo me conformo con que haya núcleos latinoamericanos de investigación, que estemos en relación para fomentarla. Por eso, nuestra intención de que la siguiente edición de Metodología de la Investigación no sea un libro de un autor sino de muchos profesores desde Argentina hasta México.

 

 

 

¿Puede una universidad que apueste a la calidad subsistir sin investigación?

  

No. Si nada más te dedicas a transmitir el conocimiento no ha generarlo te vas a estancar. Si no hay investigación, la universidad terminará siendo una recicladora de conocimiento.

 

 

 

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