Coma hongos y “buen provecho”

 

 

Feria de fungicultura se realizó en la Perla, San Carlos, en las instalaciones del CITTED

  

Ensalada criolla con hongos fue uno de los potajes que se degustaron en la primera Feria de fungicultura.Martín Jiménez López, vecino de Cartago viajó hasta el Centro de Investigación Transferencia, Tecnológica y Educación para el Desarrollo (CITTED), ubicado en la Perla, San Carlos, donde se realizó la primera “Feria de fungicultura (hongos comestibles)”, para informarse acerca de cómo se producen los hongos comestibles, porque tiene como propósito convertirse en un nuevo emprendedor.

   


“Estoy comprando una propiedad en Tapantí porque quiero producir y comercializar el hongo comestible. Hace algún tiempo tuve una experiencia con los hongos, pero fue como empleado, ahora quiero desarrollar mi propia empresa y así ayudar a mi familia y mejorar mis ingresos económicos y la calidad de vida de mis seres queridos. Pienso que la feria fue muy provechosa porque vino a mostrarnos otras opciones para las personas que más necesitamos, pues esta es una buena alternativa para salir adelante”, declaró Jiménez López.

Al lugar se dieron cita profesionales agrónomos, pequeños y medianos empresarios, y pobladores de la zona; también asistieron a la feria estudiantes de la Escuela La Perla, el Hotel Escuela Árbol Dorado, la Escuela Técnica Agrícola e Industrial Santa Clara (ETAI) y Hotel Boutique. También hubo degustaciones de varios potajes hechos a base de hongos comestibles como escabeche, dips y ensalada criolla. 

El objetivo de la primera Feria de fungicultura fue promoción los hongos comestibles como una alternativa alimenticia y productiva para la región y a su vez generar su  consumo en la sociedad costarricense. Esta iniciativa fue organizada por la Universidad Estatal a Distancia (UNED), la Universidad de Costa Rica (UCR) y la Universidad Nacional (UNA), instituciones que tienen a cargo el proyecto “Biotransformación de residuos”, el cual es financiado por el Consejo Nacional de Rectores (CONARE).

Luis Montero, director de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales de la UNED, dijo: “es muy motivante asistir a esta primera feria de fungicultura, producto del esfuerzo de compañeras y compañeros de tres de las universidades estatales del país, que desde hace tres años vienen desarrollando un proyecto que brinda alternativas alimenticias y de producción sostenible. Para la academia es importante promover este tipo de actividades porque nos acerca más a las personas que realmente necesitan el apoyo de las universidades, por eso creo que este es comienzo de muchas otros proyectos que vendrán a mejorar las condiciones de las familias costarricenses”.Productores y futuros emprendedores pudieron obtener información importante para el desarrollo de esta actividad, la cual fue brindada por varios expertos en la materia que dieron charlas durante la feria. Giselle Alvarado, Alfredo Villegas, Carolina Amerling y Diego Rojas, quien vino desde la Universidad de Antioquia, Colombia, fueron algunos de los expositores.

Según Giselle Alvarado, los hongos tienen beneficios medicinales y ayudan a mejorar la salud de las personas por ser igual de nutritivos que los alimentos vegetales o animales ya que contienen proteínas, vitaminas, minerales y otras sustancias.

Por su parte, Wagner Peña, encargado de la cátedra de Gestión sostenible de suelos y coordinador general del proyecto interuniversitario “Biostransformación de residuos”, dijo: “la feria de fungicultura es un espacio donde la academia y el sector privado se reúnen para fomentar la actividad del cultivo de hongos comestibles como alternativa productiva. El fin principal fue mostrar una alternativa de producción agrícola para pequeños productores en primera instancia, pero sobre todo para beneficio familiar de los habitantes de la zona. Costa Rica al igual que otros países de la región como Colombia, Nicaragua y Panamá, el consumo de este producto es muy bajo. En este momento el problema principal es la obtención de semilla, por eso estamos viendo otra alternativa para la producción de semilla”.

Diego Rojas, proveniente de la Universidad de Antioquia expuso acerca de los trabajos que realizan con biorectarores en la producción de hongos, el experto dijo que este tipo de sistema provee un ambiente reproducible, óptimo y automatizado de todas las variables (cultivo líquido), durante las 24 horas y los 365 días del año, lo cual garantiza, calidad, cantidad y precio final. Cabe señalar que este producto que se obtiene del bioreactor no se consume como alimento sólido, sino que sus proteínas y vitaminas son agregadas a otros productos como cereales, pastas, harina y demás productos. En la actualidad, Costa Rica no tiene mucha demanda en el consumo de hongos como si los tienen los países europeos y asiáticos, pues el tico no está acostumbrado a incluir en su dieta este tipo de alimento, a pesar de que sus bosques alojan especies de mucho valor nutritivo. El hongo comestible que se comercializa en el país y llega a la casa de los costarricenses se presenta en tres formas: fresco, enlatado y deshidratado. Entre los más conocidos se encuentran el champiñón, el hongo ostra y shiitaki, entre otros.

 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

{jcomments on}