Controlador biológico busca mitigar proliferación de las moscas de establo

Rastrojos de piña son la principal fuente de proliferación de las moscas

Ganado bovino es el más afectado, moscas provocan baja producción de leche y condicionan comercialización de la carne

Por: Renzo Kcuno Aimituma

El cultivo de piña es el que más desechos agroindustriales genera en el país, alrededor de 1.5 millones de toneladas métricas de rastrojo se generaran anualmente. Dicho escenario, aunado al proceso de descomposición favorece la proliferación de la mosca de los establos (Stomoxys calcitrans). Sin embargo, esta propagación podría disminuir drásticamente o incluso desaparecer, mediante controladores biológicos, en este caso, la crianza de parasitoides (insectos que interrumpen el ciclo de vida de las moscas).

Así lo evidencia una investigación realizada por Rigoberto Romero Rojas, graduado de la Licenciatura en Ingeniería Agronómica de la Universidad Estatal a Distancia (UNED).

Según Romero Rojas, el mal manejo del rastrojo de piña sirve de medio nutritivo a la mosca para ovipositar sus huevecillos sobre estos desechos, y así completar su ciclo biológico o etapas morfológicas, produciéndose muy fácilmente la plaga sobre estos residuos.

“La problemática que produce la mosca Stomoxys calcitrans en las explotaciones bovinas, se debe a las pérdidas que ocasionan, perturbando a los animales causándoles tensión constante o estrés, provocando reducción en la ganancia de peso y en la producción de leche, ocasionando menor consumo de alimento en el animal” manifestó el estudiante egresado de Ingeniería Agronómica.

“Dada la situación comentada, para lograr un manejo de esta plaga de forma integral, es necesario incluir como estrategia el uso de controladores biológicos. En ese sentido, la liberación de parasitoides como la avispa (Spalangia endius) es una alternativa viable y práctica que tiene ventaja de ser compatible con el control cultural de moscas”, agregó Romero Rojas.

El objetivo del trabajo de investigación, que a su vez fue el Trabajo Final de Graduación (TFG) tuvo como objetivo, comprobar la efectividad de parasitismo que tiene el Spalangia endius sobre pupas de Stomoxys calcitrans.

La investigación se concentró principalmente en la modificación de la cantidad de pupas en rastrojo del cultivo de piña, así como la capacidad de desplazamiento hacia el hospedero (pupas) en la finca experimental los Diamantes ubicada en Guápiles, Limón, Costa Rica.

De acuerdo con los resultados obtenidos en campo, se logró determinar que el parasitoide alcanzó una efectividad de 94.4 % de control efectivo sobre las pupas viables de moscas Stomoxys calcitrans expuestas sobre los rastrojos de la piña, lo cual muestra un resultado positivo relevante en el ámbito mundial, señaló el investigador.

Después de revisar varias fuentes bibliográficas, Romero Rojas llegó a la conclusión de que el experimento realizado en la finca los Diamantes ha encontrado porcentajes más altos que en la literatura consultada. En cuanto a la profundidad, en esta no hubo diferencia significativa el parasitoide, que esta busca a su huésped hasta una profundidad de 15 cm.

“Primeramente, los parasitoides fueron reproducidos como pie de cría masiva en el laboratorio, reproduciendo en primer lugar los parasitoides para su posterior exposición sobre su hospedero (pupas de Stomoxys calcitrans). El porcentaje de parasitismo fijado en nuestro estudio para levantamiento del pie de cría masiva en laboratorio fue de 69 % siendo igual al reportado por Meyer et al., (1991). Por lo que se logra reproducir y obtener exitosamente un pie de cría del parasitoide Spalangia endius en el laboratorio del INTA en Guápiles”, concluyó el investigador.

Para elaborar el trabajo de investigación, Romero Rojas consultó varias fuentes bibliográficas, a fin de analizar el contexto nacional en dicho tema. Según la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (CANAPEP 2016), en el país, el área de siembra se estima en 43 000 hectáreas cultivadas que han provisto de desarrollo social y económico a través de la generación de 30 000 empleos vinculados con más de 550 productores cuyo principal mercado de comercialización está encabezado por Estados Unidos con un 53% y la Unión Europea con un 47%.

No obstante, conforme aumenta el número de hectáreas de piña sembrada y por ende la producción, el volumen de desechos generados en la plantación y los procesos incrementa también, condición que no es beneficiosa para los productores ni para el medio ambiente, señala en su investigación, donde citó a (Alpizar 2007).

Sin embargo, la mosca del establo no causa daños directos al cultivo de piña, el aumento excesivo de la plaga lo que origina son impactos económicos negativos a los productores de piña, debido a los costos en el control de la mosca en sus plantaciones las que se consideran en $ 2000 por hectárea, al mismo tiempo les ocasiona cierres de parte de Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) de sus fincas por espacio de hasta tres meses en caso de que los brotes de mosca no logren ser controlados y afecten ganaderías cercanas.

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