Investigación revela factibilidad de renovación de cacaotales

 

 

Aldo Sánchez Sánchez demoró un año realizando su investigación.

 

Una investigación realizada por Aldo Sánchez, estudiante de Licenciatura de Manejo y Protección de Recursos Naturales de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales (ECEN), de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), reveló como principal hallazgo que es factible la renovación de los cacaotales en el Caribe de Costa Rica mediante la injertación en campo.

    

Aunado a dicha viabilidad, Sánchez, funcionario del Departamento de Agricultura y Agroforestía del CATIE, argumenta la importancia de la renovación de estas plantaciones por su aporte ambiental y económico.

  

Con su investigación, Renovación de cacaotales con materiales élite de cacao (Theobroma cacao L.) mediante injertación en sistemas agroforestales sostenibles, evaluó la factibilidad de injertación in situ.

        
 

Descripción del sistema agroforestal asociado con cacao en la costa Caribe de Costa Rica

 

 

 

Son muy diversos; presentan plantas híbridas, distribución irregular y bajos rendimientos. 

 

 

 

La región se caracteriza por las buenas condiciones para la explotación de cacao, pero también se favorece el desarrollo de enfermedades. Cuenta con suelos profundos, y la sombra en las plantaciones es irregular, lo que genera distintos microambientes (desarrollo de injertos y malas hierbas). No existen problemas serios de plagas.

 
 

El investigador afirma que el cacao siempre ha sido un cultivo de mucha importancia en Costa Rica; no obstante, la aparición de la Moniliasis en 1978 y el posterior período de bajos precios internacionales provocó el abandono de plantaciones que sobrepasaron las 10 000 Hectáreas.

 

“El cacao tiene un alto potencial agroecológico. Es un cultivo perenne con baja demanda de agroquímicos y apto para asociar con otros. Propicia un ambiente similar al de un bosque secundario. Recientemente, se ha incrementado el interés por su cultivo; sin embargo, el país está reaccionando de manera lenta; no hay mecanismos de renovación de cacaotales y variedades de buena producción y tolerancia a la moniliasis. Esa situación y lo mucho que me gusta este cultivo, me motivaron a investigar acerca de este tema”, comentó Sánchez.

 

Encontró que existe factibilidad de renovar una plantación de cacao mediante injertación en campo. Pese a ello, se encontraron diferencias entre los tres tipos de injertos utilizados: chupo basal, chupón ubicado entre los 5 y 30 cm y borde de troco podado. Por ejemplo, la injertación en troncos no fue tan efectiva; sin embargo, el desarrollo es muy vigoroso y con una estructura interesante.

  

Por otra parte, los injertos sobre los chupones en el tronco podado presentan un buen desarrollo y alto porcentaje de sobrevivencia. También es posible realizar injertos en campo en patrones sembrados directamente, o bien, sembrar los patrones en bolsas en viveros y, posteriormente, sembrarlos en el campo.

 

Otros hallazgos fueron que la hojarasca cerca del tronco impide la emisión de brotes en su base, lo que puede favorecer la emisión de brotes en la parte terminal del tronco.

  

En términos de inversión, se determinó que renovar una hectáreas de cacao representa un monto cercano a ¢1.500.000, en condiciones de finca como las de La Lola.

 

Ante este panorama, Sánchez recomienda, entre otras acciones: mejorar la

       
 
     
  • El cacao (Theobroma cacao) es originario del Alto Amazonas, específicamente de los estratos bajos del bosque tropical húmedo
  •  
 
     
  • Puede generar ambientes similares a los de un bosque secundario (captura de carbono, protección de suelos, nacientes de agua, belleza escénica, por ejemplo), lo cual incrementa la riqueza de biodiversidad al tiempo que genera ingresos económicos que benefician a las familias
  •  
 
     
  • Puede ser propagado tanto de manera sexual como de manera asexual (embriogénesis somática, estacas, ramillas, acodos e injertos)
  •  
 

 
 

técnica de injertación de cacao en campo; evaluar otros procedimientos de injertación en troncos; continuar e

 

valuando el desarrollo de los injertos realizados en los chupones del tronco; en condiciones expuestas, propiciar sombra artificial temporal a los injertos; realizar al menos dos aplicaciones de fungicidas e insecticidas durante los primeros dos meses y realizar visitas cada uno o dos meses para realizar podas sanitarias.

  

Se le consultó a Sánchez cómo los pequeños productores pueden renovar su s cacaotales, en vista de la considerable inversión económica que se requiere; el investigador asegura que es viable capacitar a los productores para que sean ellos mismos quienes realicen los injertos; y que el CATIE ya lo está implementando.

 

Sánchez explicó que el CATIE, desde hace 16 años, ha seleccionando variedades de cacao productivas y resistentes a la moniliasis y otras enfermedades. Para su investigación, él utilizó el ensayo “L4” o Ensayo de 56 Híbridos, establecido en 1997, y que consta de plantas germinadas a partir de semillas.

  

Para esta investigación usó dos repeticiones en terrenos con una extensión de 5 000 m 2 cada uno, ubicados en la Finca La Lola, en Bataan de Limón. Utilizó 14 clones aleatorizados en 14 filas en cada repetición.

  

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

{jcomments on}