Estudiantes de la carrera de Ingeniería Agroindustrial desarrollan ideas emprendedoras

Por Evelyn Gutiérrez Soto

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Creatividad y espíritu emprendedor fueron la combinación ideal para que las personas estudiantes de los cursos: Tecnología de la Carne, Tecnología Pesquera y Tecnología de Productos no Tradicionales, de la carrera de Ingeniería Agroindustrial, de la Escuela de Ciencias Exactas y Naturales (ECEN), desarrollaran exitosamente iniciativas vinculadas a sus procesos educativos.

Desde la preparación de ceviches de tilapia, queso, hasta productos no tradicionales como las gomitas de frutas, o cajetas fueron algunas de las ideas que plantearon, investigaron y llevaron a cabo las personas estudiantes unedianas, de la carrera de Ingeniería Agroindustrial, de la ECEN.

Muchos fueron los factores claves del éxito para que, en tiempos de pandemia, los estudiantes se entusiasmaran con ideas orientadas a concretar el emprendedurismo; pero sin lugar a duda el apoyo familiar, y el deseo de superación fue la receta idónea para sacar avante sus iniciativas.

Fiorella González Solórzano, Kana Cheng Lo y María Gabriela Villalobos Gutiérrez fueron las docentes encargadas de guiar el proceso de enseñanza-aprendizaje, asumiendo el reto de orientar a los estudiantes en sus proyectos, y así cumplir o solo con los objetivos del curso; sino con los sueños de los estudiantes con miras a la comercialización de sus productos a futuro.

Gonzalez Solórzano, quien es encargada de cátedra Tecnología Agroindustrial, indicó que la mayor motivación como docente radica en que: "las personas estudiantes se enamoren de las tecnologías, que además se motiven y aprendan con estas asignaturas a emprender y ver el futuro cercano como profesionales, no sólo a nivel de empresa sino de su propio negocio, que tengan criterios sobre la elaboración del producto que desarrollan y que sean conscientes de la importancia de hacerlo de la mejor forma e inocuamente".

Asimismo,   la investigadora recalcó el valor público de la UNED al manifestar: “la universidad aporta carreras con un modelo centrado en el estudiante, en el que se preparan personas críticas, éticas y luchadoras contra cualquier adversidad”.

En esta misma línea, Kana Cheng Lo, profesora del curso Tecnología de la Leche indicó que: "la labor de la persona tutora es facilitar y guiar el proceso de aprendizaje.  Por lo tanto, mi mayor motivación es lograr que ellos puedan realizar las prácticas de laboratorio y obtener buenos resultados.  Por ejemplo, en las prácticas de laboratorio del curso de Tecnología de la Leche,  en la medida en que ellos sientan el logro al elaborar un queso, un yogurt, un helado o un dulce de leche, y les sale bien, eso les motivará a seguir aprendiendo.   La motivación es un proceso individual, por tanto, como docente mi responsabilidad es conducir el proceso de enseñanza para garantizar un aprendizaje significativo,  tanto desde el punto de vista de conocimiento como en el desarrollo de habilidades blandas, que son tan necesarias para desempeñarse en un futuro como profesionales, ya sea como colaboradores en una empresa o como emprendedores. 

Los laboratorios de Tecnología Agroindustrial, dentro de su malla curricular, conciben una estrategia pedagógica, que permite desarrollar la creatividad y el pensamiento analítico en las personas estudiantes. 

En este contexto,  María Gabriela Villalobos Gutiérrez quien imparte las asignaturas Tecnología Pesquera y Tecnología de Productos no Tradicionales, acotó que:  “lo que más me motiva como docente es saber que la guía que se les brinda contribuye al crecimiento profesional de los estudiantes, y el motivarlos a ellos a innovar y crear productos (alimentos) que disfrutan con sus familiares. En la época de la pandemia al realizar los laboratorios desde el hogar, se involucra la familia en el proceso, y son quienes degustan los alimentos y le brindan retroalimentación al respecto. Se tiene como valor agregado, que mediante la elaboración de laboratorios que ejemplifican la teoría,  muchos estudiantes logran crear productos a partir de las formulaciones base que les damos y partir de ahí experimentan y emprenden proyectos personales para obtener ingresos mientras continúan estudiando”.

 Los estudiantes comentan

Alejandra Hernández Barahona, estudiante de la carrera y quien asiste a la Sede Universitaria de Alajuela relató:  “esta es mi segunda carrera universitaria, la inicié 12 años después de haber finalizado mi primera carrera en la UCR. Realmente disfruto muchísimo la carrera, el tema de alimentos es algo que me genera deseos de aprender constantemente. El estudiar en la UNED tiene la facilidad de que el estudiante maneja su tiempo y adapta sus asignaciones a su estilo de vida y necesidades, esto es una ventaja para la población trabajadora”.

La estudiante realizó diversos productos. Para la asignatura Tecnología de Productos no Tradicionales cocinó Cajetas de leche y Flan de huevo. Para la asignatura Tecnología de la Leche preparó queso fresco con orégano y helados de sorbetera, y finalmente para Tecnología pesquera, crema de camarón.

Hernández Barahona combina sus estudios con la natación uno de sus hobbies, y señala: “el proceso de elaboración de los diferentes productos de las tecnologías es un proceso autodidacta, las profesoras dan las pautas generales para la elaboración, pero el estudiante tiene que aplicar los conocimientos adquiridos en los cursos anteriores de la carrera para desarrollar las formulaciones. Entender las reacciones físicas y químicas en cada formulación y la función de cada una de las materias primas es vital, ya que durante la elaboración se presentan retos que pueden afectar el resultado final y las profesoras no están ahí para solucionarlo, es ahí donde se aplican los conocimientos adquiridos para entender que está sucediendo y como se puede solventar para lograr obtener el producto final deseado.  La química de los alimentos siempre ha sido un tema que me apasiona, sin embargo, el cocinar nunca fue mi fuerte. Pero a raíz de la pandemia y la elaboración de los productos de los cursos en casa, he desarrollado un gusto por la cocina y ahora disfruto muchísimo el tiempo que paso elaborando los diferentes productos, además de compartir las formulaciones con familiares y amigos.

Oriundo del distrito de la Tigra de San Carlos,   Daniel Villegas Vargas disfruta de correr y de la vida en familia junto a sus padres. Al respecto indicó, “para mí estudiar la carrera de Ingeniería Agroindustrial en la UNED significa la mayor de las oportunidades, he dedicado mis últimos 6 años de mi vida a concluir esta meta, que me permitirá la posibilidad de superarme y tener una mejor calidad de vida en el futuro”.

Daniel quien dura una hora desde su hogar a la Sede Universitaria, afirmó: “ La elaboración de queso, a nivel artesanal para la asignatura de Tecnología de la Leche, me gustó muchísimo, ya que los lácteos juntos con los cárnicos son las áreas a las que me gustaría dedicarme al concluir la carrera, especialmente me gustó porque varias etapas del proceso de elaboración del queso tuve que consultarle a mi abuela materna cómo las hacía, ya que ella en su época de juventud hacía quesos al tener varias vacas en su propiedad, el proceso en general me gustó porque tenía mucha curiosidad de aprender cómo se hacía el queso”.

El gusto por la cocina, es parte de la vida de Logan Elizondo Herrera, quien vive con sus padres y asiste a la Sede de San Carlos, a pesar de que el traslado de su casa a la Sede se le dificulta por el horario de los buses, tiene presente alcanzar su sueño de convertirse en un profesional. Señala que estudiar en la UNED  “es duro como cualquier universidad pública,  pero no imposible, solo se debe de ser responsable, tener disciplina y saber ordenarse bien en todo. Está universidad les permite a los estudiantes ser capaces de cualquier cosa, le enseña a enfrentar todo, aprenden a buscar soluciones”. 

El estudiante realizó diversos productos: Para la asignatura Tecnología de la Leche, hizo queso, para Tecnología de la Pesca preparó ceviche de tilapia y para Tecnología de productos no tradicionales,  gomitas de frutas. En lo que respecta al procedimiento acotó: “Todos los productos fueron fáciles de realizar ya que, si se cuenta con un buen procedimiento, con sus parámetros, la cantidad de cada ingrediente,  y el aporte de las ideas de la familia, todo es más sencillo”. 

En esta misma línea, Evelyn Gutiérrez Pineda combina sus estudios, con la afición por la repostería,  junto a su hijo de 6 años. A través de los estudios realizados en las materias Tecnología de la Leche y Tecnología Pesquera preaparó yogurt y ceviche. “Durante ambas prácticas aprendí la importancia de los diferentes procesos que se realizan para obtener un producto que sea fácil de comerciar en el mercado, por ejemplo, el queso tiene de gran importancia el uso de cuajo el cual tiene una temperatura específica de funcionamiento. Por otra parte, para el ceviche, todo el proceso fue muy fácil y sencillo, la importancia radicó en la buena formulación de los ingredientes, ya que era de gran importancia para un sabor”.

Si desea más información puede contar a Fiorella González Solórzano al correo: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

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