Proyecto de investigación-acción de estudiantes de la UNED apoya a banco de semillas referente en el mundo

El Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE) alberga desde 1976 el Banco de Germoplasma de semillas ortodoxas más importante de Latinoamérica

Estudiantes del Grupo Recreativo “Alma Verde”, del Centro Universitario de Turrialba, realizan un proyecto de investigación-acción en este Banco de Germoplasma

Por Karol Ramírez Chinchilla.

Desde 1976, Costa Rica cuenta con uno de los bancos de conservación de semillas ortodoxas más importante de América Latina. Ubicado en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), el Banco de Germoplasma de semillas ortodoxas recibe cada 15 días a estudiantes de la UNED bajo un proyecto de investigación-acción.

El Banco de Germoplasma de semillas ortodoxas del CATIE es el banco más importante de Latinoamérica en su tipo y se ha perfilado como referente a nivel mundial. Por ejemplo, este Banco tiene la colección de semillas de ayote más importante del mundo y la colección de semillas de chile más importante de América Latina.

En este banco se ubica, recolecta, conserva y caracteriza el plasma germinal de plantas que, por sus atributos, son consideradas de interés prioritario para el beneficio de la humanidad. De esta forma, en una cámara de -18 ºC, en la calurosa ciudad de Turrialba, conserva alrededor de 6.201 accesiones diferentes, que permiten el envío de diversas semillas a diferentes países del mundo, instituciones, grupos de agricultores y población en general, en aras de mantener el cultivo y con ello, asegurar la permanencia de estos alimentos en las familias.

En esa fría cámara de conservación se encuentran almacenadas en bolsas especiales de aluminio las muestras de semillas, en cantidades determinadas según inventario. En cajones pequeños ubicados en amplios estantes se encuentran a la espera de su distribución semillas de ayotes, chiles, tomates, frijol, soya, albahaca, calabacilla, gandul y jicama, entre otros.

El CATIE, y específicamente el Banco de Germoplasma de semillas ortodoxas, encuentra aliados importantes para atender los requerimientos propios del inventario y de otros procesos, en estudiantes de la UNED que forman parte del Grupo Recreativo Alma Verde, del Centro Universitario de Turrialba.

El ingeniero agrónomo Daniel Fernández es el encargado del Banco de Germoplasma Semillas Ortodoxas. Con él, estudiantes de la sede de la UNED en Turrialba coordinan cada 15 días las tareas que deben cumplir como parte de un proyecto de investigación-acción que realizan con el CATIE, que incluye el Banco y el Jardín Botánico.

Fernández, graduado de la UNED, destacó el trabajo que realizan estudiantes de la UNED, en un proceso que, dijo, se convierte en un aprendizaje para todas las personas involucradas en las tareas.

Alma Verde, dirigido por la instructora Auxiliadora Corrales, se planteó, entre sus proyectos estudiantiles, promover la regeneración, caracterización y evaluación participativa del germoplasma del CATIE, trabajando para producir y someter a las semillas a distintos procesos que garanticen la conservación a largo plazo de las mismas, así lo establece el proyecto aprobado.

El grupo de personas universitarias participa en diferentes actividades que incluyen tareas como el cultivo, mantenimiento de zonas de cultivo y transferencia de conocimientos a pequeños productores y personas de la comunidad. Para ello, reciben capacitaciones por parte de profesionales en el área de semilla, para conocer información y desarrollar el trabajo de campo.

Para Keylin López Mendoza, estudiante de Ingeniería Agronómica y miembro de Alma Verde, el trabajo que desarrollan con el CATIE y, especialmente en el Banco de Germoplasma, requiere de compromiso y responsabilidad y por ello, en cada una de las sesiones ofrecen su mejor esfuerzo.

El proyecto de Alma Verde busca la regeneración de las semillas conservadas que tienen un número reducido, por medio de prácticas agronómicas y actividades de cultivo. Para lograrlo, observan el estado de la cosecha y la extracción de nuevas semillas y evalúan el proceso de secado para una nueva conservación de las semillas.

Como parte de los objetivos que desarrollan destaca la identificación de las semillas conservadas en el banco de germoplasma, la producción de una cantidad adecuada de semilla fresca y viable en cada una de las accesiones regeneradas, y la caracterización básica, de cada una de esas accesiones regeneradas.

Jóvenes actores. Otras actividades que desarrolla Alma Verde en el banco son:

  • Evaluación básica de la respuesta de las accesiones regeneradas.
  • Apoyo al proceso de secado que garantice la conservación a largo plazo de las semillas.
  • Elaboración de un muestrario de semillas y mantenimiento de las mismas para exposición en ferias y en el centro universitario.
  • Desarrollo de presentaciones a estudiantes, funcionarios y diferentes instituciones públicas y privadas del cantón para exponer los resultados encontrados en los materiales regenerados.

La regeneración se trabaja con muestras de especies como ayote (Cucurbita moschata), zapallo (Cucurbita pepo), frijoles (Phaseolus spp), tomates (Solanum lycopersicum), chiles (Capsicum sp), uchuva (Physalis peruviana) y amaranto (Amaranthus spp).

“Este es un trabajo que se ha realizado con mucho esfuerzo y dedicación. Por ejemplo, yo estudio Ingeniería Agronómica y como está enfocado a mi carrera trato de ponerle todo el interés posible para hacerlo mejor y esforzarme cada vez que tenemos actividades y vamos al banco con Daniel (Fernández)”, indicó Keylin López Mendoza.

Esta misma dedicación la entrega en las exposiciones que el grupo recreativo ofrece a diferentes grupos. “Lo hacemos con mucha dedicación porque es algo que nos gusta realizar, es un trabajo que debe hacerse de manera responsable”, concluyó.

Por su parte, Cecilia Correa Gamboa, estudiante de Educación Básica I y II Ciclo, aseguró que participar en el proyecto les ha permitido “conocer la gran variedad de semillas con las que cuenta el Banco, semillas de toda la región de América”, además de realizar un aporte significativo en la seguridad alimentaria.

“La conservación de semillas permite asegurar no solo la calidad de la semilla sino la producción, lo que ayuda a asegurar alimentos para que no se lleguen a desaparecer o estén en peligro de extinción”, agregó.

Correa Gamboa destacó la importancia del Banco para la seguridad alimentaria, pues “conserva por mucho tiempo estas semillas en bajas temperaturas, lo que genera que, en tiempos de escasez, se cuente con la semilla y podamos seguir produciendo con los agricultores la especie como tal, para que no desaparezca”.

Alma Verde está adscrito al Programa de Recreación, de la Oficina de Promoción Estudiantil de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAES) de la UNED. Este programa es coordinado por Cynthia Guzmán Trejos.

Si desea conocer más acerca del Banco de Germoplasma Semillas Ortodoxas, puede comunicarse con Daniel Fernández, al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o bien, al número telefónico Tel. (506) 2558-2223

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