OCEX analiza el aporte del comercio justo al desarrollo sostenible

Por Karol Ramírez Chinchilla.

El comercio justo es movimiento internacional que lucha por la justicia global a través de la comercialización de productos elaborados en condiciones justas, promoviendo la movilización social y la incidencia política. Para aportar al tema, el Observatorio de Comercio Exterior (OCEX) de la UNED realizó una videoconferencia que analizó los resultados de una amplia investigación de la CEPAL sobre "El aporte del comercio justo al desarrollo sostenible".

Dicha investigación fue realizada por el especialista Nanno Mulder, jefe de la Unidad de Comercio Internacional, de la División de Comercio Internacional e Integración, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Chile, y el investigador Marco Coscione. Este estudio aborda la problemática de una globalización con mayor rostro humano.

“Son muchos los años en que OCEX ha venido predicando, generalmente en el desierto, sobre la necesidad de una aproximación holística al desarrollo, donde el espacio de lo ético es, en última instancia, lo único que brinda verdadera sostenibilidad a las relaciones comerciales. Hasta ahora, como se sabe, las políticas públicas se han centrado en aspectos meramente economicistas de un mercantilismo centrado en productividad y competitividad, con casi completa ausencia del rostro humano de equidad, solidaridad y respeto al ambiente”, comentó Velia Govaere, coordinadora del OCEX.

Al abrir la videoconferencia, Govaere indicó que “el planteamiento del Comercio Justo viene a complementar, a hacer más acabado e integral el tipo-ideal del desarrollo fundado en la apertura comercial”. Acotó que, como bien señala la investigación de Mulder y Coscione, desde varias décadas, el comercio justo propone una nueva manera de entender la producción y el consumo, desde un enfoque multidimensional que involucra aspectos económicos, sociales, medioambientales y políticos.

“El comercio justo busca un desarrollo más inclusivo, justo y sostenible, mediante el fomento de patrones productivos y de consumos alternativos y solidarios”, manifestó.

En su disertación, Coscione repasó los objetivos del comercio justo, entre ellos citó garantizar el acceso directo del mercado en condiciones justas y equitativas y lo más directo posible entre pequeños productores y consumidores, así como promover que los trabajadores agrícolas y artesanales tengan condiciones de trabajo dignas, y reforzar la asociatividad y el empoderamiento.

Como parte de los objetivos mencionó la promoción de una cultura del consumo responsable. Entre los principios básicos del movimiento citó: relaciones comerciales estables basadas en el diálogo y el respeto, la transparencia y rendición de cuentas por parte de todos los actores comerciales involucrados, creación de oportunidades para productores en desventaja económica y social, pago de un precio justo en tiempos justos, de un premio social y de un pre-financiamiento.

El experto mencionó además los principios contra la explotación infantil y el trabajo forzoso, la necesidad de promover la equidad de género y la libertad de asociación, y la importancia de garantizar condiciones laborales dignas, dignificando el trabajo. Habló de la importancia de fomentar el desarrollo de capacidades, en especial, a los actores más desfavorecidos (mujeres, jóvenes y adultos mayores).

Su presentación también contempló la promoción de relaciones comerciales justas y solidarias a nivel local, nacional e internacional, y la práctica y la defensa de la sostenibilidad ambiental en todos los niveles de la cadena de productores.

Por su parte, Molder expuso sobre la incidencia del comercio justo en políticas para el desarrollo sostenible y explicó las experiencias de países como Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y República Dominicana.

Acotó que el movimiento promueve la reducción las desigualdades entre quienes tienen oportunidades y las pueden aprovechar, quienes tienen acceso a los mercados, fuerza comercial y pueden negociar precios y condiciones contractuales, y los que no.

Asimismo busca erradicar las desigualdades entre quienes cumplen con los requisitos del sistema bancario convencional y pueden entonces tener acceso al crédito, y quienes no. También entre los que pueden financiar investigaciones e implementar nuevas tecnologías, pueden internalizar los costos y los riesgos del cambio climático, y los que no pueden.

El experto resaltó el carácter multidimensional del movimiento, que abarca las diferentes dimensiones del desarrollo, retomadas posteriormente en los Objetivos del Milenio y los Objetivos del Desarrollo Sostenible, aspectos económicos, sociales y ambientales.

Ahondó en el carácter multinivel que se relaciona con lo comunitario, lo local, lo nacional, lo regional, lo continental y lo internacional. Finalmente, explicó su carácter multi-stakeholkders, que tiene que ver con los productores, exportadores, compradores/importadores, transformadores, organizaciones de comercio justo y sociedad civil, autoridades públicas y ciudadanos/consumidores.

La coordinadora de OCEX indicó que “con esta actividad, el OCEX hace un esfuerzo especial de socialización de este mensaje, tan actual y decisivo. Hacemos votos para que esta investigación llegue a los formadores de políticas públicas y encuentre oídos receptivos, para la mejora del ecosistema productivo, del crecimiento económico, de la generación de empleo, de la defensa de nuestro patrimonio ecológico y del desarrollo humano de nuestros países”.

Si desea ver la videoconferencia, pulse aquí. Si desea conocer la investigación, ingrese a https://www.cepal.org/es/publicaciones/42404-aporte-comercio-justo-al-desarrollo-sostenible