Universidades analizan situación del agua en Guanacaste

Académicos dejaron planteada la posibilidad de realizar un congreso que analice a profundidad las acciones que realizan las Universidades en la zona para atender la problemática del agua

Expertos coincidieron en la necesidad de que el CONARE también apruebe la elaboración de un Estado del Agua, desde el Programa del Estado de la Nación

En la actividad participó Luis Fernando Mendoza, alcalde de Cañas, y Francisco Romero Royo, vicerrector de Investigación de la anfitriona Universidad Técnica Nacional (UTN)

Por Karol Ramírez Chinchilla.

La actividad contó con una masiva participación.Luego de analizar la situación del agua en Guanacaste, académicos de las Universidades Públicas coincidieron en la necesidad de establecer una verdadera articulación interuniversitaria, que a su vez se extienda hacia el campo de acción de las instituciones estatales en aras de atender problemas regionales relacionados con el recurso hídrico y su uso racional en viviendas, industrias, actividades agropecuarias y otros.

Estas conclusiones forman parte del Conversatorio "Situación y quehacer de las Universidades Públicas en la provincia de Guanacaste", celebrado en el Gimnasio de la Escuela Antonio Obando en Cañas el pasado miércoles e impulsado por la Subcomisión de la presentación del informe del Estado de la Nación, adscrita a la Comisión de Vicerrectores de Extensión y Acción Social del Consejo Nacional de Rectores (CONARE).

El diálogo fue dirigido por Guido Barrientos Matamoros, capacitador del Programa del Estado de la Nación (PEN), con la participación de expertos como el Ing. Rafael Oreamuno Vega (Universidad de Costa Rica), Ing. Elías Rosales Escalante (Tecnológico de Costa Rica), Dr. Ricardo Sánchez Murillo (Universidad Nacional), Ing. Mery Ocampo Araya (Universidad Estatal a Distancia) y el Ing. Jairol Jara Blanco (Universidad Técnica Nacional).

Los académicos analizaron situaciones de atención urgente no solo en Guanacaste sino en el país en general, como es el caso del saneamiento de aguas, el uso racional del recurso hídrico, la conservación de las cuencas, la necesidad de información que conservan las instituciones públicas acerca del estado del agua y la coordinación con estas entidades de gobierno para el trabajo en conjunto. Hablaron además sobre los proyectos que lideran en la materia, pero dejaron claro que requieren del apoyo gubernamental para poder observar resultados más concretos.

“Nuestra función como universidades es dar y generar conocimiento, no podemos sustituir la institucionalidad del país. Podríamos ayudar a contribuir con investigación, pero no podemos sustituir las potestades de las instituciones”, comentó Oreamuno Vega.

“Las universidades estatales desarrollan una gran cantidad de conocimiento y hemos desarrollado acción social, pero hemos olvidado el paso de trabajar con las instituciones. Debemos hacer un esfuerzo adicional, tenemos una gran cantidad de información, mucha de la cual está en los anaqueles de nuestras bibliotecas, en bases de datos, es información que pudo haber sido muy importante en el marco de la institucionalidad”, agregó.

Las palabras del académico fueron respaldadas por Jara Blanco: “está claro que la Universidad genera conocimiento, pero hay otras instituciones que tienen su papel. Lo fundamental es no trabajar independiente, es acercarnos y dar un plan conjunto, no se puede atacar individualmente todos los problemas”.

A juicio de Ocampo Araya, encargada de la Cátedra de Gestión y Conservación de Recursos Naturales de la UNED, a nivel interuniversitario “ha sido difícil articular, sabemos que cada universidad es distinta, pero tenemos una responsabilidad. Podríamos pensar en la posibilidad de delinear un Estado del agua, una plataforma de trabajo que a su vez vaya planteando metas alcanzables con transparencia”.

De acuerdo con Rosales Escalante, es fundamental la “inter-coordinación, cómo ayudamos a levantar conocimientos de funcionarios de instituciones que realmente trabajan en la comunidad, es decir, desarrollar una serie de acciones para no duplicar esfuerzos y hacer más efectivos todas las actividades”.

El experto hizo proyecciones relacionadas con el consumo de la población, al indicar que la región chorotega tiene una población de 373 mil personas y que el consumo recomendado por persona es de 250 litros por día. Al respecto, señaló que la zona requiere 1.1 metros cúbicos por segundo de agua de calidad para el abastecimiento de la población.

Su proyección fue hecha a partir del dato, compartido por Ocampo Araya, de que cada persona en Guanacaste consume 400 litros de agua por día, el doble de lo que consume la población de Barcelona, España. Rosales Escalante detalló que el consumo en condiciones de uso racional y eficiente debe ser alrededor de 110 litros persona por día.

Panel de expertos.Otras cifras fueron compartidas en el conversatorio por parte del capacitador del PEN. Barrientos Matamoros argumentó que “en el 2014, hemos logrado una cobertura de agua intra-domiciliar casi del 100%, pues a un 99.5 % les llega agua, pero no podemos decir que toda esa agua sea potable. Cerca del 15% recibe agua vía tubería, pero nadie garantiza que sea potable”.

Aseveró que una proyección señala que “hacia el 2100 posiblemente en Guanacaste la temperatura promedio aumente cuatro grados centígrados y las precipitaciones anuales podrían disminuir unos 400 milímetros por año.

Para el académico de la Universidad Nacional, hace falta planificación, se necesitan datos. “En Costa Rica existen datos, pero por muchas razones históricas no son públicos o de acceso inmediato. Otro desafío principal es el ordenamiento territorial, no sé cuántos cantones tienen plan regulador aprobado, pero los planes reguladores históricamente se han realizado con una visión económica y no han sido enfocados desde una versión hídrica”, puntualizó.

Al respecto, Jara Blanco anotó que “es fundamental la implementación de la investigación, de buscar datos, de acercarnos a la comunidad. Es fundamental que se busque no solo información, sino que se transmita. En el momento en que entendamos que con la información podemos educar a la comunidad y dar las herramientas para atacar el problema será más fácil. Cuando podamos interconectarnos con las acciones e instituciones en una zona va a mejorar el desarrollo de la gestión del recurso hídrico”.

El experto señaló que es importante conocer la logística de cómo trabajar una cuenca, “no podemos seguirlo viendo desde cómo solucionamos el riesgo del agua potable, sino en cómo solucionamos la dinámica del agua en una cuenca, cómo se reparan los acuíferos, cómo trabajamos con los caudales mínimos, que no dañen la naturaleza. Debe darse un compendio, una gestión del uso general del agua, de cuánto se ocupa para la industria, para el riego y qué tratamiento debe seguir para devolverla a la naturaleza”.

“El ordenamiento es fundamental para que podamos trabajar, además de la generación del conocimiento, pero deberíamos enfocarnos en aquellos sectores que hacen un uso más intensivo del agua, como por ejemplo el agropecuario. El Estado de la Nación dice que el 85% da un uso más extensivo, ¿por qué no trabajar con ellos como socios?”, dijo por su parte Ocampo Araya.

Acciones universitarias

Además del análisis de la situación regional, los académicos expusieron brevemente las acciones que realizan sus universidades para atender la problemática del agua.

Al respecto, Sánchez Murillo de la Universidad Nacional comentó que trabajan en un Observatorio de Sequía. “Es lo que realmente necesita la zona, una red de distribución de datos meteorológicos de origen público, que generen alteras agrícolas, climatológicas, pero con una necesidad de tiempo distinta a las instituciones del Estado”, puntualizó.

“Desde la UNA estamos montando el sistema, ya está aprobado, ya tiene financiamiento y estamos ubicando estaciones en Bahía Salinas, en Quebrada Grande, en la Península. Vamos poco a poco, la idea es tener 18 estaciones para la comunidad, con acceso público que nos permita dar información a la comunidad sobre lo que está sucediendo”, apuntó.

Destacó además que, junto con la Universidad de Costa Rica, trabajan en un proyecto para mejorar el análisis hídrico en la región y la variabilidad climática.

Mery Ocampo Araya.La UCR trabaja además desde hace 16 años en Abangares sobre el tema hídrico, un proyecto que a juicio de Oreamuno Vega comparte la visión de la comunidad y permite que el estudiante investigue y socialice la información con los vecinos. “El proyecto ha sobrevivido a cinco cambios de gobierno local y a seis alcaldes. Cuando se sobrevive a esos cambios de manejo político, evidencia que comparte esa visión hídrica con la comunidad misma”, manifestó.

Por su parte, Ocampo Araya aseveró que la UNED está próxima a la aprobación de un Posgrado en Saneamiento de Aguas, que está en discusión de su Consejo Universitario. Asimismo, fortalece sus acciones con el apoyo de los Consejos Regionales de Centros Universitarios y en los Consejos Territoriales, con representantes del gobierno local, sociedad civil y empresas privadas, entre otros. “Esto da un matiz diferente a las iniciativas porque permite ver las cosas con una visión más integral, por lo que yo insto a las municipalidades a que se unan y generen políticas públicas regionales”, señaló.

“Nos permite darnos a conocer y encontrar socios y en estos espacios, encontramos financiamiento, colaboración a través de equipo, incluso de personal, aspectos que muchas veces las universidades carecen porque no tienen un proyecto financiado con fondos externos. Trabajamos con la propuesta del Plan de Restauración Ecológica en diferentes áreas, que precisamente nació de ese intercambio de comunidades”, añadió.

El conversatorio finalizó con la posibilidad de coordinar la organización de un congreso que permita reflejar las acciones que se realizan y las que faltan por hacer en la región. La UTN, como anfitriona, se mostró complacida de los resultados del conversatorio, pues “el propósito fue motivar a las autoridades universitarias, líderes comunales y estudiantes a conocer los temas específicos que trata el Estado de la Nación y a su vez, analizar problemáticas regionales”, comentó Joaquín Arguedas Herrera, representante de la UTN ante la subcomisión organizadora.

“Las universidades debemos unir esfuerzos para trabajar como un sistema, complementando acciones y haciendo el mejor uso del talento humano y expandiendo el conocimiento. Se vale sumar esfuerzos y los mejores recursos, por eso la actividad de hoy es producto del trabajo en equipo”, concluyó Francisco Romero Royo, vicerrector de Investigación de la UTN.

Al final, el público participante tuvo un espacio para plantear preguntas específicas a los académicos y hacer comentarios relacionados con el tema abordado.

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