Vivero se constituye en una esperanza de reforestación

 

 

Centro Universitario de la UNED, Santa Cruz

 

 

 

Especies utilizadas son nativas de la zona

 

 
Una esperanza para la reforestación .

 

Una semilla que germinó hace nueve años hoy se constituye en una esperanza para los recursos naturales del cantón de Santa Cruz y diversas poblaciones aledañas, en la provincia de Guanacaste.

 

   

 
 


El vivero La Esperanza, una iniciativa de estudiantes de ciencias naturales del Centro Universitario de la UNED en Santa Cruz, surgió con el objetivo de reducir el problema de deforestación que vive el cantón y las comunidades vecinas.

 


A través de donaciones de especies nativas de árboles a propietarios de fincas, se comenzó con este proyecto de reforestación, en un momento en el que solo se fomentaba la siembra de especies con gran valor comercial como Teca y Melina.

Ante ese panorama, el vivero La Esperanza se dio a la tarea de concienciar a la población sobre la importancia de sembrar especies nativas y de esa forma rescatarlas del peligro de extinción al que estaban sometidas.

Especies como Caoba, Ron Ron, Escabel, Malinche, Pochote, Cocobolo, Guachipelín y otras, son algunas de las cuales se reproducen en el vivero para comercializar a un bajo costo.

Además de reproducir los árboles, se desarrollan actividades de reforestación con estudiantes y personal docente, tanto de la UNED, como de escuelas y colegios de la localidad.

Este proyecto es un trabajo coordinado entre la UNED, Municipalidad de Santa Cruz, Reserva Conchal, Corredor Biológico Diriá, MINAE y la Asociación de Desarrollo de Tempate.

Alguna de las principales actividades de reforestación se realizó en la cuenca del río Nimboyore donde, en su primer etapa, se sembraron 2000 árboles. Para este año se espera sembrar unos 5000 en el área que comprende el Corredor Biológico Diriá.

Para Rosa Rodríguez, administradora del Centro Universitario de la UNED en Santa Cruz, “esta iniciativa de siembra en las cuencas de los ríos es parte de la labor que va a continuar realizando en coordinación con la empresa privada”.

Rodríguez también expresó que “la participación ciudadana es muy importante en estos procesos porque la protección de los recursos naturales es una tarea de todos”.

Algunos de los proyectos de reforestación que se realizarán a futuro comprenden la siembra en las orillas de diversos caminos nacionales y principales vías de Santa Cruz, y el apoyo a otras instituciones locales en labores relacionadas con el Vivero.

La UNED, por su vocación ambientalista, contribuye a la preservación del entorno natural de Guanacaste mediante el vivero La Esperanza, la elaboración de documentales, la conformación de brigadas de control de incendios forestales y programas de educación ambiental, a fin de fortalecer el fruto de aquella semilla plantada hace ya varios años.

 

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