La UNED realiza compras verdes

Esta fotografía muestra la contaminación que sufre el río Tárcoles producto de la acumulación de desechos sólidos. La NaciónSe estima que cada costarricense produce un poco más de un kilo de basura diariamente, si lo multiplicamos por el número de habitantes consumidores de productos nos da como resultado el panorama nacional de parques, carreteras, playas y otros lugares públicos colmados de desechos.

   


Aunque esta situación parece no tener marcha atrás, hay acciones que contribuyen a mejorar la calidad del ambiente, para lograrlo se requiere de voluntad, esfuerzo, compromiso y recursos económicos.

 


La Universidad Estatal a Distancia (UNED), mediante el proyecto institucional Manejo Racional de Agua, Energía y Residuos Sólidos, coordinado por el Centro de Educación Ambiental (CEA) ejecuta una serie de acciones tendientes a reducir la contaminación ambiental.

Los hechos más recientes se produjeron cuando el Consejo de Rectoría, por recomendación del CEA, en setiembre del año pasado, acordó: “eliminar la compra, uso y consumo de materiales de estereofón en las contrataciones de catering service y en la soda de la Universidad y “adquirir bolsas biodegradables para utilizarlas, tanto durante los períodos de matrícula, como en las librerías de la Institución”.

“Las bolsas oxobiodegradables, como también se les conoce, tienen la capacidad de degradarse a partir de elementos naturales como el oxígeno, el agua, la luz, el calor y los microorganismos”, declaró Wendy Garita, encargada del Proyecto.

Garita explica que a la resina de plástico se le agrega un aditivo especial durante su fabricación para que al cumplirse su vida útil, es decir un año, se rompan paulatinamente los enlaces químicos de carbono que conforman el material, así el plástico se transforma en un polvo diminuto al finalizar su degradación completa, reincorporándose al ambiente como cualquier desecho orgánico común.

Otra de las ventajas de este tipo de material es que la liberación de dióxido de carbono ocurre lenta y controladamente, por lo que no contribuyen al efecto invernadero, además, no emiten metano en su degradación y requieren de menor cantidad de materia prima, energía y recursos.  Son reciclables y se degradan sin dejar ningún tipo de residuo, además son seguras para el contacto directo con alimentos.

“Es importante recordar que las bolsas tradicionales tardan aproximadamente unos 500 años en descomponerse y se han convertido en un verdadero problema, tanto en los rellenos sanitarios como en playas, mares y ríos, afectando la salud de los costarricenses y la biodiversidad”, dijo Garita.

Según los funcionarios del CEA, el hecho de prohibir el uso del estereofón, constituye otro logro del proyecto institucional, ya que este material causa gran daño, no solo al ambiente sino también a la salud de las personas que consumen o utilizan estos productos.

El estereofón es un material ligero, compuesto en un 95% de aire, es un excelente aislante de temperatura derivado del petróleo. Se sabe que este material libera por medio de la combustión gran cantidad de químicos tóxicos, y que además  se filtran en los alimentos contenidos en estos envases, constituyendo además una amenaza a la salud humana.

El CEA continúa realizando esfuerzos importantes en la preservación del ambiente, aunque aseguran que lograr mejoras sustantivas es responsabilidad de todos.

  

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