Vida silvestre en Costa Rica es preocupante

 

 

Mediante videoconferencia se analizó situación actual y perspectivas a mediano y largo plazo

 

 

 

Entidades de diversos sectores se unen para resolver problemática

 

 

 

Jabiru: ave acuática más grande del mundo se encuentra en peligro de extinción.Datos preocupantes acerca de la vida silvestre en Costa Rica se revelaron en la videoconferencia "Vida silvestre en Costa Rica; situación actual y perspectivas a mediano y largo plazo", el cual llevó a cabo el Centro Universitario de Cañas de la Universidad Estatal a Distancia (UNED). La actividad contó con la participación de varias entidades involucradas con la protección del ambiente y los recursos naturales.

    

Para ello, la UNED invitó al Sistema Nacional de Áreas de Conservación de Costa Rica (SINAC), del Ministerio de Ambiente Energía y Telecomunicaciones (MINAET), a la Asociación Centroamericana de Especialistas en Cocodrilos, al Instituto Internacional de Conservación y Manejo de Vida Silvestre (OCOMVIS), a la Universidad Nacional (UNA) y a varios expertos en la materia para que brinden información actual acerca de dicha temática.

 

Johnny Villareal, encargado del Programa de Manejo de Recursos Naturales (MARENA) de la UNED expuso "Humedales y aves acuáticas: el caso del jabirú en Costa Rica (1995-2011)". El experto señaló que esta especie se encuentra en peligro de extinción y que es urgente poner en marcha más acciones para su conservación. Además, destacó que el jabirú es el ave acuática más grande del mundo y que una de sus principales amenazas es el efecto producido por las actividades humanas en el clima de la tierra.

 

En la actualidad, la situación del jabirú es crítica en Costa Rica pues se encuentra en peligro de extinción. Según Villareal, existen 41 nidos en todo el país, de los cuales 14 de ellos están habitados, con una población total de 87 animales. En otros países mesoamericanos el panorama tampoco cambia, por ejemplo: en México y Nicaragua estas aves se encuentran en peligro de extinción, Guatemala la tiene en la lista roja de especies y en El Salvador esta población ya se extinguió.

 

Algunas de las medidas para disminuir la amenaza son: declarar a todos los nidos de jabirú como sitios de protección absoluta (500 m diámetro); establecer un mecanismo de incentivos de protección para aquellos finqueros con nidos en sus propiedades; establecer un sistema de vigilancia en los sitios de anidación durante la época reproductiva (casos similares en Costa Rica) y reforzar los programas de educación con finqueros y administradores de los recursos naturales del país.

 

Por su parte, José Joaquín Calvo, coordinador del Programa Nacional de Vida Silvestre, habló acerca de las gestiones institucionales que se realizan en el país. El especialista mencionó que Costa Rica cuenta con leyes pertinentes que protegen la vida silvestre. Asimismo, expresó que se debe tener en cuenta las siguientes funciones para mejorar la situación actual: conservar la vida silvestre en los diferentes ecosistemas del país, elaborar normativas legales, establecer medidas técnicas para el manejo, conservación y administración, y autorizar establecimientos para manejo de visa silvestre, entre otras.

 

Calvo también agregó que a pesar de la existencia de leyes como "Conservación de Vida Silvestre Nº 7317" y el artículo 50 de la Constitución Política de Costa Rica que reza: "...Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado. Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para reclamar la reparación del daño causado. El Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho.", en el país se recibe cerca de 2000 animales en los diferentes centros de rescate y establecimiento.

 

Algunos de los centros que reportan cifras relevantes son el Centro de Rescate de Zooave, que indica 89% de los animales que salvan son objeto de comercio o captura, de ellos, 82% son aves y 7% son mamíferos y el Centro de Rescate de La Marina, el cual reporta que de las especies recibidas 44% son aves, 56% loras y pericos, 40% mamíferos, 31% felinos, 26% venados y 14% monos. El experto también concordó con Villarreal al decir que esto se debe a la actividad humana en la modificación y destrucción del hábitat, sobreexplotación de especies e introducción de especies foráneas, invasoras.

 

Otro de los temas que se abordaron fue la "Situación y acciones de manejo de conflictos entre felinos y ganado en las Cordilleras de Guanacaste y Tilarán", dicha temática fue presentada por Ana Hernández, representante de la OCOMVIS y de la UNA. Según Hernández, dicha causa radica en la degradación ambiental, el inadecuado manejo productivo y el comportamiento del depredador.

 

"Entre las medidas de protección ambiental tenemos que hacer lo siguiente: reforestar zonas cercanas a ríos y humedales, impedir que el ganado entre al bosque, evitar la cacería y atraer fauna silvestre", manifestó Hernández.

 

Por otra parte, Juan Rafael Bolaños, de la Asociación de Especialistas en Crocodílidos-Centro América (AEC-CA), expuso: "Situación actual y acciones necesarias para el manejo de población del cocodrilo en los cuerpos de agua en Pacífico Norte costarricense". Puntualmente señaló que existen amenazas como el impacto del turismo, el miedo innecesario, la cacería y la destrucción de su hábitat.

 

En la actualidad, estos animales se encuentran en diferentes cuencas y zonas, y su número de habitantes es variado dependiendo de los lugares. Por ejemplo: en cuenca alta existe una población de 344 cocodrilos, en cuenca baja hay 1747 y en zonas pantanosas se contabilizaron 474, obteniendo un total de 2565 especies.

 

La videoconferencia enlazó a más de 15 centros universitarios de la UNED como Alajuela, San Carlos, Turrialba, Puriscal, Heredia, Puntarenas, Nicoya, Palmares, Pérez Zeledón Limón, Siquirres, entre otras sedes.